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El Gigante de Tarapacá

  • Foto del escritor: De Santa Fe A Alaska
    De Santa Fe A Alaska
  • 26 ene
  • 2 Min. de lectura


En la bastedad del desierto de Atacama, se me ocurre que a esta geografía de 1800km de largo, el único que puede contemplarla en toda su magnitud es el Gigante de Tarapacá. Saliendo de Iquique para tomar la ruta 5 hacia el norte, a la altura de Huara, hay otra ruta que, de oeste a este, lleva para las siempre conflictivas fronteras entre Chile y Bolivia. A poco del recorrido de asfalto con algunos baches profundos, la imagen de este geoglifo, considerado entre los antropomórficos el más grande del mundo, domina el Cerro Unita.


Aunque este enigma de la montaña fue visto por primera vez en 1967, su construcción se cree que data de entre los años 1.000 y 1.400 del siglo pasado, cuando ni siquiera los incas no habían llegado a gobernar este yermo. La zona es además un yacimiento arqueológico notable. Otra imágenes, no tan gigantes, no tan elevadas, dicen que funcionaron como un calendario astronómico capaz de predecir lluvias. Lo increíble de la región es que hay sitios en donde no se contabilizan aguaceros de 400 años a esta parte.


Nuestro amigo humanoide, el que mira desde una altura prudente, pudo haber sido un chamán. Se ha escrito que la alineación de los puntos en su cabeza ayudaba a los habitantes ancestrales a determinar las estaciones. Desde abajo no se ven con precisión esos puntos aun cuando se despliegan en 119 metros a lo largo del cerro. En la magnificencia de esas latitudes, el Gigante parece menos imponente, hasta que uno se va acercando.


Para llegar no es tan difícil. De la ruta hacia la frontera, apenas hay que desviarse un par de kilómetros enripiados. La sequedad puede hacer que parezca un poco más. Lo propio la piedra que se entromete entres las hendijas de las cubiertas. Unos minutos después, en un parador sin infraestructura, casi en la más absoluta de las soledades, se aparece el Gigante, hecho en con piedras acumuladas sobre la montaña acanalada. Contra la ciencia, los ufólogos juran que representa a un visitante extraterrestre que hacía de nexo entre los alienígenas y los vecinos como usted, señora. Y la verdad es que esto parece cosa de otro planeta.

 
 
 

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